sábado, 17 de octubre de 2009

COMO SE TRATA A LOS RICOS Y POLITICOS EN MI PAIS

HAY GENTE CON MUCHA SUERTE

Lo que resulta inconcebible e inaceptable es que la audiencia en la cual se ordenó la devolución de los materiales robados no hubo ninguna representación de la parte agraviada. No hubo nadie del ministerio público y mucho menos de la Secretaría de Educación.

Santo Domingo.- (CB).- Nathalie de las Mercedes Cabrera Castillo, hija de Dorín Cabrera, y Carmen Rossina Guerrero Heredia, hija de Juan Bosco Guerrero y de Carmen Heredia, son dos mujeres con mucha suerte.

Nathalie logró que la Corte de Apelación del Distrito Nacional la beneficiara con una sentencia que ordena devolverle una gran cantidad de materiales que sustrajo de la Secretaría de Educación mientras se desempeñaba como directora general de Educación Inicial.

Carmen Rossina, quien se desempeñaba como encargada de Recursos Humanos de la misma secretaría, logró que se le calificara como “informante” en el caso del robo de los materiales de educación inicial, a pesar de haber admitido que ella recibía de Natalie y vendía al público parte de los materiales robados en una juguetería de su propiedad.

Ocurre que Nathalie Cabrera aprovechó su cargo en la Secretaría de Educación para sustraer los materiales que recibía el país a título de donaciones, para beneficiar a los niños pobres con edades entre 2 y 5 años.

Por mucho tiempo, la funcionaria fue guardando en un almacén de su propiedad los materiales que debieron ir a parar a los niños pobres, luego creó su colegio de educación inicial privado y lo equipó completamente con los materiales robados.

Su ambición no tuvo límite, y cuando terminó de equipar el colegio y llenó el almacén, decidió vender parte de los materiales robados, los cuales entregaba a consignación a sus compañera de trabajo, la encargada de Recursos Humanos de la Secretaría de Educación, Carmen Rossina Guerrero Heredia, propietaria de una juguetería.

Cuando se conoció el robo, las autoridades del ministerio público requisaron el almacén clandestino, el colegio y la juguetería, donde encontraron e incautaron una gran cantidad de materiales propiedad del programa de Educación Inicial de la Secretaría de Educación.

Pero Nathalie no se dio por vencida. Inició un proceso para lograr que le devolvieran parte de los materiales incautados, alegando que no correspondían a las pertenencias robadas a la Secretaría de Educación.

La primera persona que conoció el reclamo de Nathalie fue el juez Alfredo Ríos Fabián, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, quien se declaró incompetente para juzgar el caso y lo devolvió.

La jueza Pilar Antonia Rufino Díaz, del Quinto Juzgado de la Instrucción, rechazó las pretensiones de la exfuncionaria cleptómana, “sobre todo, porque los objetos solicitados son similares a los objetos por los cuales la señora Nathalie Cabrera está siendo procesada”.

Paradójicamente, el pasado 28 de febrero, la primera sala de la Cámara Penal del de la Corte de Apelación del Distrito Nacional ordenó “la devolución de los objetos inventariados por la procesada como de su propiedad”.

Los jueces que ordenaron la devolución de los materiales son Mirian Germán Brito, quien preside el tribunal; Ignacio Camacho Hidalgo, Modesto Martínez, Manuel Hernández Victoria y Francisco Ortega, cuya honestidad no cuestiona quien suscribe.

Lo que resulta inconcebible e inaceptable es que la audiencia en la cual se ordenó la devolución de los materiales robados no hubo ninguna representación de la parte agraviada. No hubo nadie del ministerio público y mucho menos de la Secretaría de Educación.

Al parecer, en este caso, la iglesia está en manos de Lutero, pues según la información de que disponemos, el procurador fiscal adjunto asignado al caso es el señor Luis Alberto González Reyes, un activista del PPH que durante el gobierno pasado se desempeñó como asistente del expresidente del Senado Chu Vásquez, y del Comisionado para la Reforma de la Justicia. Esa sería la razón por la cual no hubo ninguna representación de la sociedad en la audiencia.

Si se ejecuta la devolución de los materiales robados. Si Nathalie Cabrera y Carmen Rossina Guerrero se salen con las suyas. Si los niños pobres del Pograma de Educación Inicial no pueden recuperar esos materiales. Entonces, ¿a dónde iremos a parar?

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